NO HAY NECESIDAD DE IR TAN LEJOS
Las cosas que necesitamos están más cerca de lo que pensamos. Al estar en el campo de tiempo completo cambió la forma de hacer las compras. Cuando uno vive en el pueblo puede salir a comprar lo que necesita en cualquier momento, cambiar de idea con respecto al menú y en muchas ocasiones salir a comer o pedir un domicilio cuando no tiene ganas de cocinar. Ahora este proceso requiere de planificación, listas y previsión para evitar restricciones o gastos adicionales durante la semana. Ahora hago mercado en la plaza cada ocho días y valoro mucho más el esfuerzo que hacen las personas que producen y venden los alimentos, porque entiendo los retos a los que se enfrentan los productores en términos de clima, logística y demanda de sus productos. Sin embargo, el mercado de la plaza ha recorrido un largo camino antes de llegar a las manos de sus compradores. Normalmente son productos que han hecho un viaje de ida desde los pueblos pequeños hasta Bogotá y que vienen de regreso a Garagoa,...