LA BELLEZA DE LO EFÍMERO
Todas las relaciones que establecemos en nuestro corto paso por esta experiencia de vida están destinadas a terminar. Incluso la relación que establecemos o no con nosotros mismos. Y vivir sin tener esto en mente nos roba la posibilidad de hacer de cada encuentro una experiencia memorable. Somos como una semilla de diente de león... pronto va a soplar un viento fuerte y nos vamos a separar de los nuestros para llevarnos a morir mientras damos paso a otras flores y otras semillas. O simplemente a fertilizar la tierra. No sabemos. Si lográramos ser conscientes de esto cada vez que nos vemos como nuestros seres queridos, buscaríamos demostrar lo mucho que los queremos. Trataríamos de disfrutar cada encuentro con nuestros amigos al máximo. Le daríamos más amor a nuestras mascotas y seríamos más amables con los extraños. También seríamos más amables con nosotros mismos. Nuestras conversaciones internas serían menos críticas y estaríamos más presentes, disfrutando el ahora....