SOLTAR Y VOLVER A EMPEZAR
Cuando publiqué el aviso venta de la finca muchos amigos me escribieron preocupados por mí. Era un poco raro, después de leer y oír mis historias acerca de mi amor por la vida en el campo y saber como disfruto de mi finca, que de buenas a primeras decidiera vender. Hubo tantas preguntas que me hicieron cuestionar mi decisión. Pero, después de pensarlo y re pensarlo la decisión sigue en pie. Las principales razones para tomar esta decisión tienen que ver con el propósito de mi vida, que increíblemente uno sigue buscando a los 53. A esta edad uno ya no se conforma con dedicar el tiempo libre y los fines de semana a hacer lo que le apasiona sino que quiere dedicar cada momento a cosas que agreguen valor al mundo en el que vive. De otro lado está el desapego. Amar algo no significa aferrarse a ello. La venta de la finca no está motivada en que algo de ella me disguste. Para nada. La huerta está organizada, los árboles están establecidos y ya no dependen de mi cuidado para sobre...